Falta de capacidad física predictora de Alzheimer en ancianos


En un artículo publicado en la revista Archives of Internal Medicine del 22 de Mayo de 2006, miembros del Centro para los Estudios sobre la Salud y el Departamento de Medicina de la Universidad de Washington, Seattle, se proponen determinar si la función física se asocia con la incidencia de demencia y de la enfermedad de Alzheimer.

Los autores realizan un estudio prospectivo en una población de 2.288 personas con 65 años o más, en los cuales, mediante la aplicación de un test apropiado (Cognitive Ability Screening Instrument), se demostró previamente que no existía demencia.

Los pacientes, que fueron reclutados entre 1994 y 1996, fueron seguidos hasta el mes de Octubre del 2003. Se midió en esta población la incidencia, a lo largo del seguimiento, de demencia o de enfermedad de Alzheimer.

Los test para valorar la función física fueron los siguientes:

  1. Tiempo necesario para caminar a lo largo de 3 metros.
  2. Tiempo necesario para pasar de estar sentado en una silla a una posición de pie, repetido 5 veces.
  3. Mantenimiento del equilibrio en posición de pie.
  4. Fuerza de aprehensión (en kilogramos) en la mano dominante.


Los resultados fueron los siguientes: Durante los 5.9 años de seguimiento, 1422 participantes permanecieron libres de demencia, 319 desarrollaron demencia (221 tenían enfermedad de Alzheimer, 55 demencia vascular, y 43 otros tipos de demencia), 362 murieron y 185 se retiraron del estudio.

Las personas con una pobre capacidad física mostraron mayor riesgo de desarrollar demencia y enfermedad de Alzheimer, con un progresivo declive de la función cognitiva durante los 6 años de seguimiento.

Dificultad para mantener el equilibrio


La dificultad para mantener el equilibrio de pie se asociaba con un incremento del riesgo de demencia en las personas sin aparente declive de la función cognitiva. Una débil fuerza de aprehensión en la mano dominante se asociaba con un riesgo incrementado de demencia en las personas con un posible declive de su función cognitiva.

Una asociación entre la performance global de las pruebas físicas y la velocidad al caminar con una futura demencia fue observada en personas con y sin una moderada afectación de la función cognitiva.

Estos hallazgos sugieren que la lentitud al caminar y la dificultad en mantener el equilibrio estando de pie pueden ocurrir durante una fase precoz, antes de que sea aparente un declive de la función cognitiva, mientras que la disminución de la fuerza de aprehensión en la mano dominante aparece en una fase posterior, cuando ya ha ocurrido un declive de la función cognitiva.

Los autores llegan a la conclusión de que su estudio demuestra una asociación entre los niveles más bajos de la función física y un incremento del riesgo de desarrollar una futura demencia o una enfermedad de Alzheimer.

Estos hallazgos sugieren, además, que una progresiva incapacidad física puede PRECEDER el comienzo de la demencia o de la enfermedad de Alzheimer, y que niveles elevados de la función física pueden asociarse con un inicio más tardío.

En las personas ancianas caminar lentamente y con dificultades puede ser un signo precoz de una futura demencia, mientras que la pérdida de la capacidad de aprehensión en la mano dominante sería un signo más tardío.