Cómo usar y disolver la goma xantana


La goma xantana es un polisacárido producido por una bacteria llamada Xanthomonas campestris. La bacteria excreta este polisacárido en el medio dónde se esté cultivando así que es relativamente fácil recogerlo y purificarlo. El resultado es un polvo de blanco a cremoso que cuando se disuelve en agua, tanto fría como caliente, genera un gel de viscosidad elevada con relativamente poca concentración de xantana.

Tiene la particularidad que el gel viscoso que genera una vez disuelto en agua es estable a distintas temperaturas, pHs y concentración de sales. De este modo se convirtió rápidamente en un producto muy útil en la industria alimentaria para espesar productos de todo tipo, como por ejemplo una salsa. En los alimentos también cambia la textura en boca y la forma en que estos liberan los aromas.

En cosmética, la goma xantana, tiene diversas propiedades interesantes. Evidentemente es su capacidad para crear un gel la más destacada, siendo usada para espesar desde geles y champúes hasta cremas. Pero si vamos más allá de lo evidente podemos encontrarle otros usos útiles. En una crema (emulsión agua: aceite o viceversa), aunque no es un emulgente como tal, crea una malla tridimensional que atrapa y estructura las moléculas allí contenidas, ayudando así a estabilizar la fórmula. Esta capacidad de estructurar le da otra función interesante que es la de estabilizar aceites esenciales en las fórmulas.

El problema más destacable de la goma xantana y de muchas otras gomas es que si se usa demasiada cantidad en la fórmula, y hablando de cremas específicamente, cuando te la aplicas y esta se absorve, salen macarrones debido a que la cantidad de goma es tal que no queda sobre tu piel y con el masaje de aplicación va juntándose y saltando.